domingo, 9 de agosto de 2009

La imagen como elemento de la comunicación y recurso didáctico.

Dice la voz popular que “de la vista, nace el amor”; pienso que esta razón es cierta.
Mucho del enamoramiento de los seres humanos surge a partir de la vista, de eso que vemos, e incluso, de eso que creemos que vemos; la imagen nos cautiva, nos atrapa y quedamos prendidos de ella.
De ahí que sea tan importante, también en educación, el cuidado de la imagen.
Un docente que utiliza adecuadamente sus movimientos físicos dentro del aula, la forma en que viste, los colores que porta, su peinado, el volumen y tono de su voz,… todo él, su apariencia en sí misma, crea y recrea una imagen en el otro, en sus estudiantes; él, el docente, desde que se ocupa también en lo que proyecta (que no soslayo lo que dice y no sólo cómo lo dice), se convierte en un recurso didáctico porque afecta o incide en la comunicación educativa, estimula y facilita el aprendizaje; así el docente, desde su mera imagen, gran parte de lo que comunica es que él es un líder académico. Es por ello, que muy probablemente nosotros los docentes enseñamos (consciente o inconscientemente) como “aquel” profesor que un día tuvimos e impacto en nuestra memoria.
La imagen, por sí sola comunica, y en educación se vuelve un recurso didáctico cuando ésta tiene la finalidad de apoyar al proceso de enseñanza – aprendizaje.